Estrés laboral, trabajo sin límites.

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Estrés laboral, trabajo sin límites.

Estrés laboral y postmodernidad.

En la época en la que nos toca vivir, en la llamada era de la postmodernidad, han habido una serie de cambios sociales que han favorecido el crecimiento de una serie de patologías mentales y de problemas psicológicos que van en aumento.

Estos problemas de salud mental están creciendo en el mundo académico y laboral, hablamos especialmente del aumento de trastornos relacionados con la ansiedad y la depresión y que están conectados con la creciente presión sobre los trabajadores para aumentar su rendimiento.

Los problemas relacionados con la productividad continuada, las cargas pesadas y extenuantes de trabajo, la intimidación y la presión en el lugar de trabajo, las pésimas o inexistentes retribuciones, la falta de equilibrio entre la vida laboral y la personal, el afán de competir (en vez de cooperar) con el objetivo de llegar a ser un empresario de éxito, son características de la mano de obra moderna en los lugares de trabajo capitalistas. El estrés laboral es el coste de este éxito y la inseguridad es la nueva normalidad, al igual que la aceptación pasiva de esta inseguridad como un paso necesario para alcanzar el éxito.

Para muchos de vosotros, al igual que muchas personas cercanas a mí que he tenido la oportunidad de conocer tanto fuera como dentro de la consulta, la ansiedad y depresión no son términos técnicos, sino experiencias personales. El cansancio continuo, las pequeñas dolencias habituales relacionadas con el estrés, el bloqueo mental, la convicción de ser un fraude, la ansiedad

La dedicación al trabajo con la única finalidad de producir ganancia o riqueza indica un conjunto de valores morales y sociales cada vez más utilizados para describir las economías actuales. Por un lado la productividad, el crecimiento y el espíritu empresarial son ‘virtudes’ que promueven el sistema, cuando la realidad en el plano más individual es la inseguridad, la depresión, la ansiedad y el estrés producido por el desgaste físico y mental del trabajador.

Sobrevivir en la era de la ansiedad.

La ansiedad y la depresión son enfermedades la prevalencia de las cuales no deja de aumentar en todo el mundo. Según datos publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2017), en 2015 el 4,4% y el 3,6% de la población mundial sufría depresión y ansiedad. Si hablamos de España y haciendo referencia a datos relacionados con la prevalencia de depresión, en nuestro país ya representa el 5,2% de la población, habiendo aumentado un 18,4% entre el 2005 y el 2015 el número de personas que viven con depresión (OMS, 2017). En relación a la prevalencia de la ansiedad en España, también según datos de la OMS (2.017), en el año 2015 el 4,1% de la población se vieron afectados por trastornos relacionados con la ansiedad.

La ansiedad y el miedo son marcas psicológicas de la dominación en todas las estructuras sociales. En la era neoliberal, y como producto del capitalismo financiero, emergen una ansiedad y miedo específicas a través de las presiones en el trabajo y en la vida en general. Hablamos del estrés laboral. Una mayor inseguridad en el puesto de trabajo conduce a una intensificación de la sensación de fracaso individual, que también se manifiesta en la tendencia creciente de la intimidación y que refuerza aún más el ciclo de estrés, de ansiedad y de depresión.

El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM) de la Asociación Americana de Psiquiatría, desde la publicación del DSM III en 1980, han considerado una serie de trastornos mentales codificados dentro de un sistema diagnóstico. La nueva quinta edición de 2013 describe el ‘trastorno de ansiedad generalizada’ como un patrón de ansiedad y de preocupación persistente en relación a una variedad de eventos o actividades. Puede afectar tanto a población adulta como niños y para poder hacer un diagnóstico los síntomas deben persistir un mínimo de 6 meses (DSM-IV).

Se trata de una preocupación incontrolable que en gran medida domina el tiempo de la persona y en general se acompaña por tres o más síntomas como la inquietud, fatiga, dificultad para concentrarse , irritabilidad, tensión muscular y la alteración del sueño.

Estos síntomas describen los del trabajador precario, agotado, cansado y sin embargo obligados a permanecer despiertos sólo para terminar el trabajo desde casa, con las pantallas de ordenador llenas de notas con el recordatorio sobre las fechas que se acercan, mesas manchadas de comida del almuerzo recalentado de la última comida realizado a toda prisa en el despacho, delante del ordenador…

Los entornos de trabajo tóxicos o las tareas o condiciones estresantes en el lugar de trabajo pueden generar estrés crónico, y el estrés crónico puede promover el desarrollo de trastornos de ansiedad. Muchas veces la solución más obvia que daría a los pacientes que vienen a la consulta presentando problemas asociados con el estrés laboral sería que cambiaran de trabajo, pero muchas veces se encuentran en un lugar de trabajo del que no pueden huir, ya sea porque no han encontrado un trabajo nuevo o porque tienen que mantenerlo por motivos familiares o económicos. En estos casos lo que les recomiendo  es que hagan todo lo posible para facilitar que el entorno laboral no se convierta en el centro de sus vidas.

Antídotos contra el estrés laboral.

La tendencia de los trabajadores que sufren estrés laboral es ir-se a casa e intentar descansar. Pero esto conduce a la larga a una situación que sobrevalora el trabajo y hace que las personas se pierdan en sus propios pensamientos y tensiones. Idealmente, el trabajador debería hacer todo lo posible para mantenerse ocupado después del tiempo de trabajo con los amigos y la familia para poder reemplazar los recuerdos ansiosos del trabajo con nuevos y mejores recuerdos que generen buenas sensaciones.

Investigaciones recientes han encontrado que aquellos elementos que contribuirían a generar sensación de “felicidad” ya no serían tanto aquellos que refieren a aspectos materiales o externos sino que se tratarían más de elementos internos como el sentimiento de pertenencia a un grupo social, la realización personal a través de actividades manuales o de ocio y sobre todo, el ayudar a otras personas, el sentir-se útil para los demás. Esos serían elementos internos que contribuirían en  generar sensaciones positivas relacionadas con la “felicidad”. Si el trabajo no te hace sentir realizado personalmente es importante cultivar estos elementos fuera del trabajo.

Hacer ejercicio antes y / o después del trabajo también ayuda a reducir los niveles de estrés laboral. El ejercicio tiene un profundo efecto sobre la ansiedad y la salud mental y debería ser una parte de la vida imprescindible para cualquier persona que tenga un ambiente de trabajo estresante. Los ejercicios liberan endorfinas (los analgésicos naturales del cuerpo), que mejoran el estado de ánimo, reducen el dolor físico y disminuyen los niveles de cortisol en sangre (la hormona del estrés). El ejercicio antes del trabajo puede reducir el estrés durante toda la jornada laboral y realizado después del trabajo, el ejercicio físico puede evitar que el estrés laboral te afecte una vez llegues a casa.

Otra estrategia valiosa es aprender a hacer que las tareas en el trabajo se conviertan en retos. La mayoría de puestos de trabajo contienen tareas aburridas y monótonas. Puedes tratar las tareas como si fueran desafíos, hay muchas maneras diferentes de hacer que tu trabajo se convierta en un juego, esto te dará la oportunidad de rendir más durante el trabajo y hacer que éste sea un poco más agradable.

Otro recurso para poder minimizar el estrés laboral sería el potenciar las buenas relaciones sociales dentro del trabajo. No hay que ser “amigos” de todos los trabajadores pero sí es importante tener una o más figuras de confianza.

Hay que tener claro cuál es el objetivo, y saber qué importancia tiene para ti su trabajo y darle prioridad a aquello que es realmente importante. Los que se encuentran muy estresados ​​en el trabajo a menudo son los que dan más valor a lo que sucede en el lugar de trabajo. Si bien siempre debemos procurar hacer lo mejor posible el trabajo e intentar ser ambiciosos, también debemos recordar que el propósito del trabajo es de poder vivir una gran vida en el hogar, fuera del trabajo.

Judit March Fuentes

Dra. en Psicología Clínica y Psicoterapeuta.


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Judit March

Dra. en Psicología Clínica y de la Salud. Terapia individual y de pareja.

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